Cuando nos hacemos un tatuaje no estamos pensando en que podemos borrarlo luego ya que este es para toda la vida. Si en este momento has sentido que te estamos amenazando, entonces los tatuajes no son par ti. Pero si por el contrario, esto ya lo sabes y te ha llenado de intriga y de emoción, entonces es posible que ya te encuentres listo.

Los tatuajes siempre han sido una manera de comunicación no verbal, como si se tratara de graffitis o una forma de arte. Lo indispensable es tener en mente que este se trata de un arte personal, cosa que lo hace bastante especial y sobre todo la decisión de hacernos uno.

Seleccionar un diseño

Posiblemente esta se trate de la parte que es más complicada, aunque no debemos estresarnos ni apurarnos. En líneas generales, solemos tener algunas ideas que podrían derivarse de pasiones como los pasatiempos, alguna cita de un libro, entre muchas más. En Internet siempre podemos encontrar ayuda y además servirnos de inspiración. Los tatuajes suelen ser para uno, y no para los demás. Pero recomendamos que se tenga en claro que no es tan aconsejable seguir una tendencia.

Saber el lugar en donde lo queremos y su tamaño

Seleccionar el lugar cuenta con diversos factores. Inicialmente encontramos el factor dolor: si se trata de un tatuaje amplio, este llevara más de una sesión, lo que implica más horas de un dolor. Toma en consideración las zonas del cuerpo que son más sensibles como las costillas, los nudillos, y las zonas huesudas. Tal vez tienes la idea de ir por una zona que tenga más músculo.

Ir por un buen tatuador

En general los tatuadores tienden a especializarse en algún estilo de tatuaje. Existen tatuajes tradicionales, realistas, estilo acuarela, puntillismo, ilustraciones, lettering, geométrico, entre muchos más. En el momento en el que decidamos el estilo, debemos buscar a los mejores en dicho estilo. No tiene que ser el tatuador más famoso, pero uno que trace buenas líneas. Si el estilo de alguno te gusta mucho, debes insistir sin desanimarte.

Preparación previa

Es recomendable ir el día de tu tatuaje con ropa cómoda y que sea de fácil acceso a la zona en donde nos van a tatuar. Todo va a depender del tamaño, cosa que podría llevar varias horas, por lo que podría darte calor. Si las agujas no son tus amigas, entonces debes mirar a otro lado. Así mismo, opta por ir acompañado de alguien, escuchar música mientras dura la sesión. Es importante que confiemos en el tatuador ya que por ello lo escogiste. No debes tatuarte bajo la influencia del alcohol ni de las drogas, ya que esto puede intensificar el dolor y el sangrado.

Cuidados a tomar en cuenta

El tatuador siempre debe darnos las recomendaciones sobre la forma en la que debemos limpiarnos, y debemos seguirlas al pie de la letra ya que esta es una herida que se irá sanando progresivamente. Para ello la piel pasa por un proceso de ‘descamación’ por lo que se debe utilizar alguna crema para las quemaduras, o la que el profesional nos recomiende. debemos además, hacer lavados con jabón antibacterial y tratar de no sudar la zona durante los primeros días.