Afortunadamente cada día es un paso adelante hacia la ruptura de antiguos estereotipos, sobre todo si se trata de los tatuajes, aunque hoy en día continúan siendo un motivo determinante cuando se busca un empleo, aseguran estudiantes del foro de EAE online opiniones.

El mundo se encuentra transitando un cambio en lo que respecta a la selección de perfiles. Las empresas ya no se ocupan de ir por un “currículum inmaculado”, ahora se ocupan de buscar valores que puedan casarse con la esencia de las empresas.

En tal sentido, los procesos de selección han sufrido un cambio para adaptarse a lo que demanda el mercado: profesionales que tengan la capacidad de hacer las cosas “con amor”, pasión y ganas. Cuya experiencia, convicciones y creencias se encuentre en alto más allá de otras cuestiones académicas o estéticas. Incluso podría decirse que la selección de personal ahora es bidireccional, pues el candidato/a también cuenta con la posibilidad de elegir a la empresa donde desea o no trabajar.

Aunque la piel se encuentre tatuada, esta no debe estar a la vista

En nuestros días, aun la estética afecta al candidato, indistintamente de que las redes sociales y las generaciones de talento más joven intentan normalizarlo, es por ello que tan solo el 12% de los europeos se encuentran tatuados, este es en realidad un porcentaje bastante bajo si se le compara con la media de millennials que ahora suelen llevar tinta en su piel. Hasta la fecha se trata de la generación más tatuada y también la que ha logrado romper con los estereotipos que venían existiendo en torno al sector.

Todo suena perfecto, pero aún resta un arduo trabajo por hacer Aún queda mucho trabajo por hacer a nivel social y laboral, de esta forma lo demuestran los resultados arrojados por un estudio llevado a cabo por la Universidad de Tampa, donde el 86% de los estudiantes que fueron encuestados y que tenían tatuajes que eran visibles afirmaron creer que contaban con una mayor dificultad al momento de encontrar trabajo luego de haberse graduado.

Así mismo, un 89% reconoció que, al momento de tatuarse, inicialmente pensó en el impacto que tal situación causaría a la hora de encontrar trabajo. Más allá de que llevar tatuajes ha sido normalizado, Kristen Foltz, quien es investigadora de este estudio, reconoció que al momento de encontrar trabajo, “las posibilidades de no ser seleccionado aumentan”.

Discriminación y los tatuajes

Aunque podemos notar que cada día hay más avances hacia la ruptura de estos estereotipos, el 70% de los entrevistados pudo afirmar que, a la hora de tatuarse, se inclinó por un lugar que no estuviera al alcance de la vista de los jefes. Y ello es asi a consecuencia de la discriminación, sobre todo, “a nivel social”. Al momento en que las personas se tatúan luego de los 18 años, la primera pregunta que la sociedad hace es: ¿a qué vas a dedicarte? “, y posiblemente parezca mentira, pero en la actualidad la tendencia es tatuarse en zonas que sean bastante visibles. Entonces, precisamente en estas ocasiones es cuando inicia la persuasión ya que se sabe que posiblemente sea perjudicial.