El gran paradigma de los tatuajes en el lugar de trabajo

Ha sido desde siempre un hecho la estigmatización que se le ha otorgado al hecho de que las personas lleven tatuajes en su piel, y en este sentido, encontramos que cada día son más las personas que se desempeñan como empleados, los que deciden hacerse un tatuaje. Aunque se sabe que eso se trata de una decisión de carácter personal, también se sabe que ello puede acarrear consecuencias profesionales, sobre todo si se trata de empresas que mantienen códigos que se sustentan en la apariencia.

Pero afortunadamente para un sinnúmero de personas, los tiempos están cambiando. De acuerdo a una encuesta realizada por YouGov, en ella se muestra que el 19% de los que ahora son adultos en Reino Unido tiene un tatuaje. En el caso de los Estados Unidos, el este presenta un 32% de personas que se encuentran entre 18 y 44 años llevan al menos uno.

Los Tattoos van a la oficina

Los tatuajes no están solos, y es que existen personas como Andrew Timming, quien es lector en la Facultad de Administración de la Universidad de Saint Andrews, que se especializa en la investigación de los tatuajes en el lugar de trabajo. De acuerdo a Timming, esos días en los que, los tatuajes eran vistos solo en los brazos de los futbolistas, los marineros o los cantantes han quedado en el pasado. De hecho, afirma que es mucho más probable poder verlos en los cuerpos de los banqueros, habría que indagar en quienes trabajan en CaixaBank, por ejemplo.

Timming, es de la opinión de que existe una gran cantidad de personas que son empleados que llevan tatuajes debajo de sus camisas, pues se han realizado diversas investigaciones a nivel psicológico que los relacionan de manera empírica con las conductas que se catalogan como peligrosas, pero además añade que esta creciente prevalencia de tatuajes, sobre todo en quienes cuentan con menos de 35 años, no significa que se encuentren aceptados ampliamente en la oficina.

Un ejemplo de esto, hace referencia a los empleados de una empresa de contabilidad, incluyendo a su director regional, llegaron a declarar a los investigadores que no procederán a la contratación de personas que tengan tatuajes visibles, si se trata de personas que deban trabajar de cara al público. Se sabe que las empresas se encuentran en su derecho en virtud de la ley de empleo de no contratar a alguien que porte uno.

Pero se conoce que, pocas empresas cuentan con una política donde se hace explícito su inconformidad en contra los tatuajes, pero sí es seguro que muchas poseen un código de vestimenta donde son empleadas frases como «vestir de manera profesional» o quizas, «ropa de oficina», las cuales se encuentran abiertas a la interpretación.

Y en el caso de existir alguna norma de etiqueta

En primer lugar encontraremos a la industria aeronáutica, que todavía cuenta como es uno de los pocos sectores que además de prohibir los tatuajes visibles, también tiene normas sobre enfocadas con el uso de la ropa interior con el fin de evitar que estas se transparenten bajo una camiseta de color blanco.