Los tatuajes deben ser hechos a conciencia

Si vas a hacer un master en administración pero también deseas hacerte un tatuaje, entonces debes hacerlo con conciencia. Al momento de tatuarnos debemos pensar en los pro y en los contras si aparte deseas llevar una vida profesional en un entorno que podría ser hostil con ello o posiblemente no sepan como manejarlo cerrandote las puertas de tu desarrollo.

En las grandes empresas existe un código en lo que respecta a la vestimenta que suele ser bastante preciso. En el caso de los tatuajes estos han pasado a ser símbolos que se han democratizado y extendido. En la actualidad, llevar tatuajes no se considera como un filtro para ingresar en las esferas públicas o privadas, pues todo se enfoca en las redes sociales como medio para decantar las oportunidades laborales. Es decir, que más allá de contar con una piel decorada, es mayor el impacto que genera los que se plasma en las redes sociales como Facebook o Instagram.

En líneas generales, las personas que cuentan con aspiraciones de empleos en empresas, suele tatuarse en zonas que son poco accesibles a la mirada de los demás y que de alguna manera no logre interferir en sus futuras posibilidades profesionales. Lamentablemente, aún se encuentran empresas que especifican en sus solicitudes que los posibles candidatos no deben portar tatuajes. En estos casos, existen entes se también se encargan de promulgar una campaña donde se exalta el talento sin etiquetas. Dicho trabajo tiene como finalidad seleccionar a la persona más apta para el puesto que se solicita, y ello se encuentra determinado por las competencias laborales, mas no por la apariencia de la persona que se evalúa.

¿Quien gana entre la pérdida de talento y la imagen de empresa?

En cada país los procesos de selección suelen ser diferentes. Por ejemplo en el mundo anglosajón el currículum vitae no contiene foto de la persona que se postula al puesto. pero tampoco contiene datos de su raza o datos sociales con los que se pueda causar una determinada imagen e influir en la decisión de la empresa. En este sentido, el hecho de que no se contrate una persona que lleva tatuajes, no necesariamente quiere decir que sea beneficioso para una empresa. Existen empresas que dejan ir un talento solo por el hecho de discriminar a los posibles candidatos debido a su imagen.

Por más allá de las acepciones de las empresas, el empleado debe encontrarse al tanto de los requisitos que exigen en la empresa a la cual se postula para aceptarlas o no. Las compañías son libres de solicitar candidatos, pero también de hacer prevalecer su política de imagen. De la misma forma, los trabajadores se encuentran en la libertad de decir, de no ser aceptado a alguien con tatuajes: “en este tipo de empresa es donde no deseo trabajar”. Como vemos, la decisión va a depender de los dos lados, todo va a depender de los intereses de cada uno y de la libertad de expresión que se maneje y la que se esta dispuesto a aceptar.